Agosto sin hinchazón: cómo cuidar tu digestión en verano (sin renunciar a disfrutar)

14-08-2025 | Salud integral

El verano es esa época mágica en la que rompemos la rutina, viajamos, comemos fuera y disfrutamos de más caprichos… pero también es la estación en la que más mujeres sienten hinchazón abdominal, digestiones lentas y molestias después de comer. A muchas nos pasa que estamos deseando irnos de vacaciones, y a los días nuestro cuerpo nos pide a gritos volver a nuestras rutinas. No es casualidad…

Cambiar nuestros hábitos, desordenar horarios o exponernos al calor constante puede afectar negativamente a nuestro sistema digestivo, sobre todo si ya veníamos arrastrando cierta sensibilidad. La buena noticia es que cuidar tu salud digestiva en verano es posible sin obsesionarse. Se trata de encontrar un equilibrio entre disfrutar “del desorden” veraniego y escuchar a tu cuerpo; ayudándolo a re-equilibrarse. 

Agosto sin hinchazón: cómo cuidar tu digestión en verano (sin renunciar a disfrutar) - Jara Díaz

¿Por qué sentimos más hinchazón en verano?

Las digestiones lentas y el tránsito intestinal irregular son muy comunes durante esta época. ¿Las causas más habituales?

  • Rompemos nuestra rutina alimentaria habitual
  • Cambios en nuestros horarios y ritmos circadianos
  • Aumenta el consumo de alcohol, bebidas frías y comidas fuera
  • Disminuye la actividad física regular
  • Comemos más deprisa o en situaciones menos relajadas (viajes, eventos, calor)
  • Cambios de microbiota por cambios de alimentación, de agua, cambios de actividad física, desplazamientos (los cambios horarios de viajes internacionales también afectan a la microbiota).

Todo esto puede provocar alteraciones digestivas como gases, hinchazón, acidez o incluso intoxicación alimentaria si la calidad del alimento o la conservación no es óptima (y en verano es la época del año más delicada). Te dejo unos consejos en este video: 

Pero tranquila: no se trata de renunciar a los placeres del verano, sino de hacer pequeños ajustes que ayudarán a mantener tu bienestar digestivo mientras disfrutas. Habrá días de todo, es normal y ¡no hay que preocuparse! pero en la medida que puedas cumplir estos consejos lo notarás:

1. Mantén (en lo posible) tus horarios

Aunque estés de vacaciones, intenta mantener horarios regulares para tus comidas principales. El sistema digestivo agradece la estabilidad, y cuando comemos siempre a horas distintas lo “desorientamos”.

Intenta no cenar muy tarde, sobre todo si cenas fuera. Las digestiones pesadas por la noche afectan al sueño y al descanso, y eso influye directamente en tu digestión al día siguiente.

2. Evita las comidas copiosas y recargadas

Una gran comida al mediodía bajo el sol, o una cena con entrantes, segundos, postre y copa, puede pasarte factura. En lugar de eso, apuesta por platos únicos ligeros, frescos y completos.

Ejemplos: ensaladas con proteína (pollo, huevo, atún), cremas frías como gazpacho o salmorejo, o bowls de legumbres con verduras de temporada.

    3. Prioriza alimentos ricos en fibra… pero con sentido

    Las frutas, verduras y legumbres son aliadas en verano, no solo porque refrescan, sino porque ayudan a mantener el tránsito intestinal activo y su fibra es muy beneficiosa para tu microbiota. Eso sí: si no estás acostumbrada a tomar mucha fibra, introdúcela poco a poco para evitar gases.

    Algunas opciones suaves y digestivas: calabacín cocido, zanahoria, papaya, hinojo, pera, aguacate, avena o arroz integral. Todos ellos favorecen la digestión y nutren tu microbiota intestinal.

    Agosto sin hinchazón: cómo cuidar tu digestión en verano (sin renunciar a disfrutar) - Jara Díaz

    4. Hidrátate bien

    El calor, los desplazamientos y el aumento de sudoración hacen que necesitemos beber más. Intenta llegar a 2 litros de agua diarios, y si te cuesta, añade infusiones frías, agua con pepino o limón, y caldos ligeros si estás en zonas más frescas.

    Una mucosa intestinal bien hidratada es clave para una buena digestión. Recuerda: beber poco y a sorbos durante todo el día es mejor que beber de golpe con las comidas.

    Otro truco, toma un vaso de agua en ayunas con agua de mar. Mezcla una parte de agua de mar con 4 partes de agua del grifo filtrada. Te recomiendo la JARRA ALKANATUR, hecha en España y avalada por estudios de diversas universidades españolas. Es el sistema que usamos en casa, muy práctico, agua alcalina rica en antioxidantes, libre de metales pesados, depurada e ionizada, con los minerales adecuados. Usa el código JARASALUDABLE para obtener un 10% de descuento. 

    5. Activa el cuerpo (aunque sea suave)

    Moverte es clave para que el sistema digestivo funcione. La actividad física —aunque solo sea caminar 30 minutos al día, nadar o hacer estiramientos suaves— mejora el tránsito intestinal y reduce la hinchazón.

    No necesitas ir al gimnasio 2 horas, pero si va a ser muy beneficioso incluir rutinas de ejercicio de fuerza para hacer en casa desde donde estés, 15-20 minutos es suficiente para incluir movimiento en tu rutina vacacional ¡será una gran ayuda para que tu cuerpo se regule! y no se estanque.

    Como los ejercicios de nuestro programa MIMATE CON FUERZA ONLINE, te invito a conocerlo AQUÍ.

    6. Escucha tu cuerpo y adapta tu ritmo

    No te obligues a comer si no tienes hambre solo porque “toca”. El calor a menudo reduce el apetito, y es natural que necesites menos cantidad o alimentos más ligeros. Respetar las señales de tu cuerpo también es un hábito saludable.

    Come despacio, mastica bien y busca un entorno tranquilo para hacerlo. Comer rápido, de pie o con prisas favorece los problemas gastrointestinales.

    Y si un día realizas una comida o cena más abundante, dale un respiro a tu sistema digestivo, unas horas de ayuno te ayudarán a sentirte más ligera. Come solo con hambre, tu cuerpo sabe regularse y buscará su equilibrio. 

    7. Cuida tu microbiota (también en vacaciones)

    La microbiota intestinal es la base de una buena digestión y muchas veces se ve alterada en verano por cambios de agua, clima, estrés o alimentación.

    Para protegerla puedes:

    • Tomar alimentos fermentados: kéfir, yogur natural sin azúcar, kombucha
    • Añadir fibras prebióticas: plátano verde, espárragos, avena
    • Valorar probióticos de viaje si tienes tendencia a desajustes
    • Utilizar antibióticos solo en casos estrictamente necesarios
    • Priorizar la comida real, especialmente vegetales y frutas ricas en fibra

    Un intestino equilibrado es tu mejor defensa. La salud intestinal es fundamental para el bienestar general, ya que no solo juega un papel crucial en la digestión y absorción de nutrientes, sino que también influye en el sistema inmunológico, el estado de ánimo y la prevención de enfermedades. Un intestino sano ayuda a procesar los alimentos, obtener energía, eliminar toxinas y combatir enfermedades, mientras que un intestino enfermo puede causar problemas digestivos (gases, diarreas, hinchazón persistente) y afectar la salud mental. 

    8. ¿Y los suplementos?

    Existen ayudas naturales que puedes valorar con el acompañamiento adecuado:

    • Enzimas digestivas: te ayudan si sueles tener digestión lenta tras comidas fuera
    • Hinojo y jengibre: en infusión o extracto, alivian gases y náuseas
    • Carbón vegetal o arcilla: útiles en caso de intoxicación alimentaria puntual
    • Magnesio: mejora la movilidad intestinal y ayuda a relajar el sistema digestivo (¡además de otros muchos beneficios!)

    Recuerda: no todos los suplementos son para todo el mundo. Consulta siempre con un profesional antes de tomarlos.

    Una de mis recomendaciones es GUT DAY de BeLevels un suplemento con una fórmula muy completa  que alivia las digestiones pesadas, previene la hinchazón y combate molestias comunes como gases, estreñimiento, reflujo o acidez. Consíguelo con el cupón JARASALUDABLE.

    Agosto sin hinchazón: cómo cuidar tu digestión en verano (sin renunciar a disfrutar) - Jara Díaz

    Agosto puede ser delicioso… y digestivo

    No hace falta renunciar a tapas, viajes o un vino si te gusta. Pero sí puedes tomar decisiones más conscientes para cuidarte sin obsesionarte, y ayudar a tu cuerpo a equilibrarse. Un verano sin hinchazón es posible si escuchas tu cuerpo y mantienes unos mínimos de orden, hidratación y descanso.

    Si quieres un plan más personalizado para cuidar tu salud digestiva en verano, estaré encantada de ayudarte. Porque sentirte ligera, desinflamada y con energía no debería depender de la estación del año.

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    Jara Díaz

    Profesional de la Salud Integral